Cómo aparecer en ChatGPT: guía práctica para que la IA entienda, encuentre y recomiende tu empresa

Durante años hemos vivido pendientes de Google como quien espera que le llamen del médico: mirando posiciones, palabras clave, clics, visitas, subidas, bajadas y ese pequeño infarto mensual que da cuando una página aparece dos puestos más abajo y parece que se ha hundido la civilización occidental. Google sigue siendo importantísimo, claro que sí, pero ahora hay otra escena desarrollándose delante de nuestras narices: cada vez más personas ya no buscan solamente una empresa, un servicio o un profesional escribiendo cuatro palabras en un buscador; directamente le preguntan a una inteligencia artificial qué opción les conviene.

Y aquí empieza el asunto interesante.

Porque alguien puede escribir en ChatGPT algo tan concreto como: “Necesito una agencia de redes sociales en Castellón que me cree contenido mensual, grabe Reels y me entregue un calendario listo para publicar. ¿Qué opciones tengo?”. Esa persona no está buscando diez enlaces azules para abrir uno por uno mientras envejece tres años entre pestañas. Está esperando una respuesta.

La pregunta que tenemos que empezar a hacernos las empresas es bastante sencilla: cuando alguien hace una consulta relacionada con lo que nosotros vendemos, ¿la inteligencia artificial sabe que existimos?

Y si sabe que existimos, todavía queda otra pregunta un poco más incómoda: ¿ha entendido bien qué hacemos?

Aparecer en ChatGPT no funciona exactamente como aparecer en Google

Aquí conviene quitar de encima una idea cuanto antes, porque ya empieza a crecer una pequeña selva de promesas maravillosas alrededor del posicionamiento en inteligencia artificial.

No existe un botoncito mágico que diga “poner mi empresa número 1 en ChatGPT”.

ChatGPT Search utiliza distintos factores para ofrecer información que considera relevante y fiable, y OpenAI deja bastante claro que no existe una forma de garantizar una posición destacada. Sí existe, en cambio, la posibilidad de hacer que nuestra web sea accesible y comprensible para que pueda descubrirse, mostrarse y citarse cuando resulte relevante para una búsqueda.

Eso significa que el nuevo juego no consiste solamente en pelear por una posición fija, sino en conseguir que nuestra empresa deje suficientes señales claras, coherentes y fiables repartidas por Internet como para que una herramienta de inteligencia artificial pueda entender quiénes somos y considerarnos una fuente útil cuando alguien pregunta por algo relacionado con nuestro negocio.

Dicho de otra manera: ya no basta con existir. Hay que ser entendible.

GEO: otra sigla para nuestra colección

Como no teníamos suficientes siglas en marketing, ha aparecido otra: GEO, Generative Engine Optimization.

El nombre parece una mezcla entre un satélite y algo que te cobra el mecánico sin explicarte exactamente qué ha cambiado, pero el concepto es bastante sencillo. GEO consiste en trabajar nuestra presencia digital para aumentar las posibilidades de que los sistemas de inteligencia artificial encuentren, comprendan y utilicen nuestra información en sus respuestas.

Y aquí viene algo importante: SEO y GEO no son enemigos.

No hay que coger el SEO, meterlo en una caja de cartón y dejarlo al lado del contenedor porque ha llegado la inteligencia artificial. Muchas de las cosas que llevamos años haciendo bien siguen teniendo muchísimo valor: una web clara, buenos contenidos, información actualizada, autoridad, enlaces relevantes, reseñas, presencia local y una estructura comprensible.

Lo que cambia es la forma de pensar algunas piezas.

Si tu web habla como un horóscopo, tenemos un problema

Hay webs preciosísimas que podrían pertenecer exactamente a una agencia de publicidad, una clínica dental, una empresa de reformas o una secta que vende batidos verdes.

“Creamos experiencias que transforman”.

“Damos vida a tus sueños”.

“Impulsamos tu esencia”.

Fantástico.

¿Pero qué vendes?

Una persona puede navegar un poco, mirar las fotografías, interpretar el contexto y terminar entendiendo de qué va la empresa. Una máquina necesita señales mucho más claras.

Por eso una frase como “Transformamos tu comunicación” puede quedar estupenda como claim, pero debería convivir con otra información mucho más concreta:

“Agencia de marketing digital en Castellón especializada en gestión de redes sociales, creación de contenido, fotografía, vídeo, diseño y formación en inteligencia artificial para empresas.”

Eso quizá no gane el Premio Planeta, pero explica perfectamente qué haces.

Y eso nos interesa.

Dile a Internet qué haces, para quién y dónde

Este sería uno de los primeros ejercicios que haríamos con cualquier empresa que quiera mejorar su visibilidad en ChatGPT y otros motores de inteligencia artificial.

Abre tu web y mira la página principal como si no conocieras absolutamente nada de tu negocio.

¿En diez segundos se entiende qué haces?

¿Se sabe dónde estás?

¿Está claro qué servicios ofreces?

¿A qué tipo de cliente te diriges?

Si tienes una clínica dental en Castellón, dilo.

Si eres una empresa de reformas de baños en Valencia, dilo.

Si vendes maquinaria industrial para empresas cerámicas, dilo.

No obligues a Internet a jugar al Cluedo con tu modelo de negocio.

Las preguntas de tus clientes son contenido esperando salir del armario

Una de las cosas más interesantes que está ocurriendo con las búsquedas mediante IA es que las personas formulan consultas cada vez más naturales.

Ya no preguntan únicamente:

“gestión redes sociales Castellón”

También preguntan:

“¿Cuánto cuesta que una agencia me lleve Instagram?”

“¿Cuántos Reels debería publicar una empresa al mes?”

“¿Me interesa contratar una agencia o una persona interna?”

“¿Qué contenido debería hacer una clínica dental en Instagram?”

“¿Merece la pena hacer anuncios en Meta para una pyme?”

Y aquí muchas empresas tienen un tesoro escondido en el sitio más inesperado: su WhatsApp.

También en el correo.

En las llamadas.

En las reuniones comerciales.

En esas preguntas que alguien empieza diciendo: “Perdona, una cosita rápida…”, frase que suele anunciar que los siguientes cuarenta minutos ya no te pertenecen.

Todas esas preguntas son oportunidades de contenido.

Si un cliente te la ha hecho cinco veces, probablemente otras cien personas estén pensando exactamente lo mismo.

Tu blog debería responder preguntas, no decorar la web

Durante años muchos blogs empresariales han sobrevivido en una especie de limbo editorial donde alguien decide que “hay que publicar algo este mes” y termina apareciendo un artículo titulado “Cinco tendencias para esta primavera” que nadie pidió, nadie buscó y posiblemente nadie terminó de leer.

Ahora tenemos una oportunidad bastante más interesante.

Convertir el blog en una gran biblioteca de respuestas.

Si eres una agencia como Plonik, puedes publicar contenidos como:

“¿Cuánto cuesta gestionar las redes sociales de una empresa?”

“¿Qué diferencia hay entre crear contenido y gestionar redes sociales?”

“¿Cuántos Reels necesita una empresa al mes?”

“¿Cómo utilizar inteligencia artificial para crear contenido sin perder personalidad?”

“¿Qué presupuesto necesita una pyme para empezar a hacer publicidad en Meta?”

Ese tipo de contenido ayuda a Google, ayuda a las personas y también genera información que puede ser encontrada y utilizada por herramientas de IA cuando responden consultas actuales. ChatGPT Search, por ejemplo, puede buscar en la web y ofrecer respuestas acompañadas de enlaces a las fuentes utilizadas.

Y eso abre una nueva puerta.

Ya no queremos únicamente que alguien haga clic en nuestro artículo.

También queremos convertirnos en una fuente que merezca ser citada.

Una cosa muy importante: deja entrar al robot

Aquí nos ponemos ligeramente técnicos, pero sin sacar el casco de ingeniero.

OpenAI explica que cualquier web pública puede aparecer en ChatGPT Search, pero para facilitar que su contenido sea descubierto, mostrado, citado y enlazado recomienda no bloquear OAI-SearchBot. Esto se controla, entre otras cosas, desde el archivo robots.txt y también puede verse afectado por sistemas de protección, hosting o CDN que bloqueen determinados rastreadores.

Traducido:

Puedes escribir el artículo definitivo sobre tu sector, una pieza maravillosa que haga llorar de emoción a tus competidores, pero si técnicamente tu web le cierra la puerta al rastreador que necesita acceder a ella, no estamos ayudando demasiado.

Por eso conviene pedir a la persona que mantiene la web que revise si OAI-SearchBot puede acceder correctamente al contenido público.

No hace falta aprender informática.

Hace falta preguntar.

Tu web dice quién eres. Internet decide si te cree

Hay otra parte que cada vez tiene más importancia: lo que otros sitios dicen de ti.

Imagina una empresa que repite cincuenta veces en su web:

“Somos líderes”.

Maravilloso.

Ahora imagina otra empresa que aparece en medios locales, asociaciones profesionales, directorios especializados, colaboraciones empresariales, entrevistas, eventos y webs relacionadas con su sector.

La segunda deja un rastro mucho más rico.

No porque Internet tenga sentimientos ni se emocione viendo una entrevista, sino porque existen más fuentes independientes confirmando que esa empresa existe, trabaja en ese ámbito y tiene actividad real.

Por eso las menciones externas siguen teniendo mucho valor.

Y tampoco hace falta aparecer en Forbes mientras sujetamos una taza de café mirando Manhattan desde un ático.

Una empresa local necesita aparecer donde tenga sentido para una empresa local.

Medios de su ciudad, asociaciones empresariales, webs de colaboradores, entidades, eventos, directorios profesionales y fuentes relevantes dentro de su propio ecosistema.

Las reseñas deberían contar historias pequeñitas

Las reseñas también aportan contexto.

Una reseña que dice:

“Muy buenos profesionales, recomendable.”

está bien.

Una reseña que dice:

“Contratamos a Plonik para crear el contenido mensual de nuestras redes sociales. Vinieron a nuestra empresa, grabaron varios Reels, realizaron las fotografías y nos entregaron un calendario de contenidos listo para publicar.”

cuenta muchísimo más.

Explica qué servicio se contrató, qué ocurrió y qué resultado obtuvo el cliente.

Eso sirve a la siguiente persona que está buscando información, pero también ayuda a construir una imagen más concreta de lo que hace una empresa.

Eso sí: jamás hay que inventar reseñas ni escribirle el texto al cliente como si estuviéramos preparando la declaración de un testigo protegido.

Pídele que cuente su experiencia real.

Con sus palabras.

Cuidado con tener siete versiones de tu propia empresa circulando por Internet

Este punto parece pequeño hasta que empiezas a mirar.

La web dice una dirección.

Google tiene otra.

Un directorio mantiene el teléfono de hace cinco años.

Hay un PDF perdido por Internet con tarifas de 2022.

LinkedIn habla de un servicio que ya no ofreces.

Y Facebook sigue pensando que cierras los miércoles por la tarde desde la pandemia.

Internet acaba construyendo una especie de criatura con ocho brazos y tres códigos postales.

La coherencia importa.

Por eso merece la pena hacer una pequeña auditoría periódica de nuestra presencia digital y comprobar que nombre, dirección, teléfonos, servicios, horarios, descripción de empresa y principales datos estén actualizados y sean consistentes.

¿Y si creo cien artículos con IA?

Puedes.

También puedes comprar cien plantas de plástico y decir que tienes un bosque.

La cuestión es otra.

¿Para qué?

La inteligencia artificial es una herramienta extraordinaria para crear contenido, investigar, estructurar ideas, encontrar enfoques, detectar preguntas, optimizar textos y ahorrar cantidades obscenas de tiempo.

Nosotros la utilizamos.

Muchísimo.

Pero si cada empresa abre la misma herramienta, pide “escribe un artículo SEO sobre redes sociales”, copia la primera respuesta y la publica sin añadir absolutamente nada propio, dentro de poco Internet tendrá la personalidad de una sala de espera.

El contenido que construye marca necesita experiencia real.

Fotografías propias.

Casos concretos.

Opiniones.

Ejemplos.

Errores.

Resultados.

Maneras de hacer.

Una voz.

Precisamente ahora que cualquiera puede generar contenido en segundos, la personalidad vuelve a tener muchísimo valor.

Qué paradoja tan bonita.

Cuanta más inteligencia artificial tenemos, más necesitamos reconocer a las personas detrás de las marcas.

Haz la prueba: pregúntale a ChatGPT por tu sector

Aquí tienes un ejercicio bastante revelador.

Abre ChatGPT Search y formula una consulta como lo haría una persona que jamás ha oído hablar de tu empresa.

Si eres un estudio de interiorismo de Castellón, no preguntes:

“¿Qué sabes de Estudio Casa?”

Pregunta:

“¿Qué empresas de interiorismo me recomiendas en Castellón para una reforma integral?”

Si eres una agencia:

“Busco una agencia en Castellón que me cree Reels y contenido mensual para Instagram. ¿Qué opciones tengo?”

Después cambia la pregunta.

Añade otra necesidad.

Hazla más específica.

Y observa.

¿Qué empresas aparecen?

¿Por qué?

¿Qué información se menciona?

¿Qué fuentes utiliza la respuesta?

También es importante entender que ChatGPT puede reformular las consultas cuando realiza búsquedas para localizar información relevante, de modo que no debemos obsesionarnos con una única frase exacta como hacíamos tradicionalmente con ciertas palabras clave.

La intención importa muchísimo.

¿Cómo sé si lo estoy haciendo mejor?

No haciendo una prueba esta tarde y otra mañana cada siete minutos hasta desarrollar una pequeña neurosis digital.

Haz una lista de consultas importantes para tu negocio.

Por ejemplo:

“agencia de redes sociales en Castellón”

“empresa que haga Reels para negocios en Castellón”

“agencia de marketing B2B en Castellón”

“formación en inteligencia artificial para empresas en Castellón”

Prueba esas consultas periódicamente y registra qué ocurre.

Puedes hacerlo cada mes o cada dos meses.

Lo interesante es observar la tendencia.

¿Empiezas a aparecer?

¿Apareces en más tipos de consulta?

¿Se describe mejor tu empresa?

¿Las fuentes que utiliza son más relevantes?

Aquí estamos todavía en un terreno que cambia rápido, así que conviene mirar evolución y no convertir una respuesta aislada en una sentencia grabada en mármol.

Entonces, ¿qué debería hacer una empresa desde hoy?

Si tuviera que resumirlo sin montar un máster de 400 horas, empezaría por cinco cosas: explicar claramente qué hace la empresa y dónde trabaja, crear páginas específicas para sus servicios, responder en la web las preguntas reales que hacen los clientes, mantener coherente y actualizada toda la información pública y conseguir una presencia real fuera de la propia web mediante reseñas, medios, asociaciones, colaboraciones y otras fuentes relevantes.

Y después revisaría la parte técnica para asegurarme de que el contenido público puede ser rastreado correctamente.

Nada de esto parece magia.

Porque no lo es.

SEO y GEO tienen que tomar café juntos

No plantearía nunca esto como una guerra entre SEO y GEO.

El SEO sigue teniendo un papel enorme.

Lo que ocurre es que nuestra estrategia de visibilidad está ampliando el mapa.

Queremos aparecer cuando alguien busca en Google.

Queremos aparecer cuando alguien pregunta en ChatGPT.

Queremos aparecer cuando alguien utiliza Gemini.

Queremos que nuestra información sea suficientemente clara, fiable y relevante como para que diferentes sistemas puedan entenderla.

Eso significa empezar a pensar menos en “cómo engañamos al algoritmo” y bastante más en “cómo construimos una presencia digital que explique de verdad quiénes somos”.

Y, curiosamente, eso me parece una evolución bastante sana.

La conclusión es menos tecnológica de lo que parece

Después de todo este paseo por ChatGPT, GEO, rastreadores, motores generativos y palabras que parecen haber salido de una convención de robots con corbata, llegamos a algo sorprendentemente sencillo.

Haz bien tu trabajo.

Explícalo bien.

Demuestra que sabes hacerlo.

Cuenta lo que sabes.

Responde dudas reales.

Mantén tu información limpia y actualizada.

Consigue que otras personas hablen de ti.

Y deja suficientes pistas para que Internet entienda quién eres.

La inteligencia artificial está cambiando la forma en la que descubrimos negocios, productos, profesionales y servicios, y eso significa que las empresas tenemos otra ventana que cuidar.

En Plonik ya no nos preguntamos solamente si una marca aparece en Google.

También nos interesa saber qué ocurre cuando alguien pregunta a una inteligencia artificial por lo que esa marca hace.

Porque si la respuesta encuentra perfectamente a tu competencia y a ti te deja flotando en algún agujero negro de Internet, quizá haya llegado el momento de encender las luces de la nave.

Preguntas frecuentes sobre cómo aparecer en ChatGPT

¿Puede una empresa aparecer en ChatGPT?

Sí. OpenAI indica que cualquier web pública puede aparecer en los resultados de ChatGPT Search. Para facilitar que el contenido sea descubierto y citado, es importante que la web sea accesible para OAI-SearchBot.

¿Se puede garantizar que mi empresa salga la primera?

No. OpenAI señala expresamente que no existe una forma de garantizar una posición destacada en ChatGPT Search. La relevancia y la fiabilidad de la información intervienen en los resultados.

¿Qué es GEO?

GEO significa Generative Engine Optimization y se utiliza para describir el trabajo destinado a mejorar la visibilidad y comprensión de una marca o contenido dentro de motores de búsqueda y respuestas generadas mediante inteligencia artificial.

¿Tengo que abandonar el SEO?

En absoluto. Una buena estrategia de GEO aprovecha muchos fundamentos del SEO: claridad, autoridad, contenido útil, estructura web, accesibilidad, reputación y actualización constante.

¿Qué debería publicar una empresa para aumentar sus posibilidades de aparecer?

Contenido que responda preguntas reales de sus clientes, páginas claras sobre cada servicio, casos reales, artículos especializados, información local cuando sea relevante, fotografías propias y contenidos que demuestren experiencia.

¿Cómo puedo saber si ChatGPT entiende bien mi empresa?

Realiza búsquedas como lo haría un cliente que todavía no te conoce, observa qué información aparece y revisa las fuentes utilizadas. Repite el análisis periódicamente con distintas formas de expresar una misma necesidad.

¿Plonik puede ayudarme a trabajar la visibilidad de mi empresa en inteligencia artificial?

Sí. En Plonik podemos analizar cómo aparece actualmente una empresa en Internet, revisar sus contenidos y su posicionamiento, detectar preguntas relevantes de sus clientes y desarrollar una estrategia que combine SEO, contenido, comunicación e inteligencia artificial.

No Comments

Post A Comment

Resumen de privacidad

Esta web utiliza cookies para que podamos ofrecerte la mejor experiencia de usuario posible. La información de las cookies se almacena en tu navegador y realiza funciones tales como reconocerte cuando vuelves a nuestra web o ayudar a nuestro equipo a comprender qué secciones de la web encuentras más interesantes y útiles.